12 jul. 2011

DE COMPETENCIAS, PUBLICIDADES, DESLEALTADES Y ENGAÑOS

La compañía petrolífera Repsol y los centros comerciales El Corte Inglés, se unen en Mayo y hasta Agosto en una promoción que oferta cupones descuento de 6€ canjeables en El Corte Inglés, a los clientes de Repsol; mientras que los clientes de El Corte Inglés reciben un bono del 6% en los primeros 25€ para un repostaje de carburante en Repsol.

Poco después, en respuesta a esta acción comercial, la compañía Cepsa lanza una campaña por la que te descuentan el 6% en los primeros 25€ en cada repostaje de carburante.

Como el 6% de 25 es 1'5, el descuento en ambas compañías es de 1,50€.

El usuario que recibe esta campaña de respuesta, lo hace con la sensación de mayor agresividad, de mayor ventaja y provoca en él una simpatía por Cepsa que tal vez no le provocase antes y posiblemente en detrimento de la que sentía por Repsol.

La realidad viene siendo bien distinta, ya que aunque los descuentos de Repsol vienen de previos consumos en El Corte Inglés, estos descuentos son tan reales como el dinero que recibe o deja de pagar el usuario que acude a las Estaciones de Servicio de la marca del sol. Mientras, en la casa roja, esa agresividad y ese "chollo" que supondría dejar de pagar 1,50€ de cada 25€ que repostásemos, sólo por echar allí, no es tan bonito como parece. Primero tienes que hacerte la tarjeta de puntos de la compañía, después ese descuento se canjea por su equivalente en puntos en la propia tarjeta, que posteriormente utilizaremos para comprar algo en cualquiera de sus Estaciones de Servicio, cuyo exceso de precio no acabará de justificar todo el tinglado.

Y, ¿a qué viene todo esto? Pues a que estos hechos, o el descubrimiento de ellos más bien, me han producido una conexión sistemática de similitud con esas circunstancias de la vida en la que algunas personas maquillan sus palabras, sus frases, ocultando tras dobles telones de terciopelo y jerga, las verdaderas motivaciones de sus relaciones con los demás.

En definitiva, triste es que la conclusión pueda ser para muchos que engañar más y mejor sea sinónimo de éxito.
Al menos para mí, la conclusión es que atraer con una versión mejorada, sólo provoca un efecto rebote al descubrir la realidad. Decepción, creo. Con las promociones. Y con las personas.